Es homosexual. ¿Y ahora qué?
La mayoría de nosotros, por no decir todos, creíamos que la homosexualidad no podía tener nada que ver con una familia como la nuestra. Probablemente no habíamos pensado nunca que los homosexuales tuvieran familia.
Nos habían prevenido sobre las dificultades con las que nos podríamos encontrar en el ejercicio de nuestra labor de padres y educadores, pero nadie nos habló nunca de la posibilidad de tener un hijo gay o una hija lesbiana.
Cuando nos enteramos que un hijo o una hija es homosexual, los padres quedamos angustiados y desconcertados: ¡Cómo puede ser que nuestro hijo sea homosexual!
El estado de confusión en el que nos hallamos despierta en nosotros un sentimiento de culpa, y nos hacemos un montón de preguntas:
- ¿Por qué nos ha tocado a nosotros?
- ¿Qué hemos hecho mal?
- ¿Podemos hacer algo para evitarlo?
-
Etc.



